Las maestras del magisterio de Nuevo León, reunidas en el marco de la Cumbre MujerES 2026, reafirmamos nuestro compromiso con la educación, con la niñez y con la sociedad a la que servimos desde las aulas.
Reconocemos que el papel de la mujer docente va más allá de la transmisión de conocimientos.
Las maestras formamos valores, acompañamos procesos de vida y contribuimos todos los días a sostener el tejido social de nuestras comunidades.
Desde nuestra experiencia cotidiana en las escuelas, sabemos que la educación es también un espacio de protección para niñas, niños y adolescentes.
Por ello asumimos con responsabilidad el compromiso de fortalecer nuestra preparación, nuestra sensibilidad y nuestra capacidad de actuar frente a situaciones que vulneren la integridad de la infancia.
Las maestras somos muchas veces la primera voz que escucha, la primera mirada que detecta señales de alerta y la primera presencia que puede brindar orientación y acompañamiento a quienes lo necesitan.
Al mismo tiempo, reconocemos que el liderazgo de las mujeres del magisterio es fundamental para la vida de nuestras escuelas, de nuestras comunidades y de nuestra organización sindical.
El respeto a la labor docente, la autoridad moral en el aula y la participación activa de las mujeres en los espacios de decisión son pilares indispensables para fortalecer la educación pública.
Por ello, las maestras de la Sección 50 reafirmamos hoy los siguientes compromisos:
Primero.
Fortalecer nuestra autoestima profesional y el reconocimiento del valor social del
trabajo docente.
Segundo.
Promover en nuestras escuelas entornos seguros que contribuyan a la prevención del abuso, la violencia y cualquier forma de vulneración hacia niñas, niños y adolescentes.
Tercero.
Impulsar una cultura de respeto a la autoridad pedagógica de la maestra como guí Formativa dentro del aula y en la comunidad educativa.
Cuarto.
Consolidar el liderazgo de las mujeres del magisterio como agentes de cambio social, participación institucional y construcción de comunidad.
Quinto.
Seguir fortaleciendo nuestra organización sindical con base en principios, responsabilidad y compromiso con el magisterio y con la educación pública.
Las maestras del magisterio de Nuevo León sabemos que cada aula es un espacio donde se forma el futuro de nuestra sociedad.
Por ello reiteramos nuestra convicción de seguir educando con vocación, con responsabilidad y con la certeza de que el trabajo de una maestra puede cambiar la vida de una persona y el rumbo de una comunidad.
Este es el compromiso de las mujeres del magisterio. Este es el compromiso de la Sección 50.